AZAROAK 25 DE NOVIEMBRE

Beste behin ere, azaroaren 25aren aldarrikapen egunaren harira hamaika eragile eta erakundeek indarkeriaren ondorioen aurkako adierazpen publikoak egin dituzte. Argi dago egun horretako aldarrikapenekin bat gatozela, baina gaiaren irakurketa marxista egitea premiazkoa dela nabarmendu behar dugu. Horretarako Anuradha Ghandyk lege burgesen eta bortxaketen inguruan idatzitakoa berreskuratu dugu, Anuradhak berak zioen bezala:

Bortxaketa menderatze tresna gisa ulertzea eta patriarkatuarekin zein klase zapalkuntzarekin lotzea berebizikoa da. Mugimenduak (komunista), azkenik, patriarkatua, eta horrekin batera, bortxaketa deuseztatuko duen gizartearen oinarrizko egituraren aldaketaren alde borrokatzeko  emakumea mobilizatu behar du.


Las leyes burguesas y la violación.  Cambios en la Ley de ViolaciónAnuradha Ghandy

“No hay nada nuevo en que las mujeres sean violadas. Ha sucedido durante años” – Ministro de Defensa, George Fernandes, durante el “Debate Gujarat” en el Parlamento.

A la vez que este rechazo insensible de uno de los más atroces crímenes contra la mujer es indignante, es también representativo de la actitud general hacia la violación – de la sociedad, del Estado, de los poderes fácticos. A lo largo de la Historia, desde la época de la esclavitud hasta la era del imperialismo, pasando por el feudalismo y el capitalismo, ha habido un apoyo no escrito a la creencia de que la mujer puede y debe ser “tomada por la fuerza”. Desde el comienzo de las sociedades clasistas y del patriarcado, la violación no sólo ha sido un arma para “mostrar a las mujeres cuál es su lugar”; ha sido usado también para darle una lección a comunidades enteras, como un instrumento de movilización política, para motivar a la comunidad en conflictos armados, como represión contra movimientos sociales, como un acto de agresión por parte del enemigo en la guerra. Qué ironía: si bien las mujeres han tenido poco o nada que decir en la toma de decisiones, son ellas quienes sufren las consecuencias… tienen sus cuerpos maltratados, sus mentes destrozadas. Debido a la presión del creciente movimiento de la mujer, ha habido cambios en las leyes sobre violación, se han establecido “rape crisis centres” [lugares en los que se ofrecen ayuda a las víctimas de agresiones sexuales] y ha habido algunos cambios de actitud en los medios de comunicación de los países imperialistas. El número de violaciones realizadas en estos países (superior al de violaciones reportadas) todavía continúa siendo alto, mostrando que la violación es parte integral del patriarcado y del sistema de clases.

Recientemente, las leyes sobre violación han vuelto a ser revisadas. La “Comisión de Derecho” ha dado una serie de recomendaciones, algunas de las cuales ya han entrado en vigor. El caso reciente de una estudiante universitaria del Colegio Médico “Maulana Azad” en Delhi que fue violada a plena luz del día en el centro de la ciudad conmocionó a todo el país. Una vez más, el Ministro del Interior, L.K. Advani de cara a la galería comenzó pidiendo a gritos la pena de muerte para el violador mientras George Fernandes cambió totalmente su anterior postura, declarando que los violadores deberían ser disparados. El movimiento de la mujer, sin embargo, ha reaccionado fuertemente a esto, argumentando que la pena de muerte difícilmente puede ser la solución. Hemos visto que cuanto mayor sea el castigo proporcionado, menores serán los casos en los que se produzcan condenas. Cuando la tasa de condenas es tan baja esto seguramente no ayudará.  Algunos consideran que la mujer puede ser asesinada después de ser violada si la pena para ambos delitos es la muerte. Además, la vinculación del acto de la violación con el asesinato, como el BJP está haciendo, refuerza aún más el punto de vista feudal de que una mujer violada es tan buena como una muerta y no tiene ninguna razón para vivir.

En lugar de la pena de muerte, son cambios en la actitud y en los procedimientos los que se exigen. Sin embargo, es muy irónico que en la India hayamos estado siguiendo una ley sobre violación redactada por los británicos en 1860, y que incluso después de la transferencia de poder no ha sido cambiada, mientras los propios británicos han modernizado sus leyes sobre violación. Sólo después del caso de la violación de Mathura y del crecimiento del movimiento de la mujer en la India se han cambiado las leyes sobre violación por primera vez en 1983. Se ha fijado un castigo mínimo de 5 años y, en casos de violación bajo custodia, la carga de la prueba (de probar su inocencia) está en el acusado. Ahora, la Comisión de Derecho, en 2002, ha hecho varias recomendaciones: los actos correspondientes al interrogatorio se han modificado, de manera que el historial de la víctima no se toma en consideración y la necesidad de un “correcto historial” no se convierte en un factor que perjudica a la víctima. No obstante, para entender las leyes y los cambios propuestos es necesario examinar la política de violación y cómo el patriarcado se manifiesta a través de ellas. Además, a pesar de la Ley y de la supuesta preocupación del Estado por la seguridad de las mujeres, el “Centro Nacional de Investigación Criminalística” indica que el número de violaciones se ha incrementado desde 15.330 en 1997 hasta 16.496 en el año 2000. Incluso, según Veena Goswami, consejero legal de la Comisión de la Mujer de Delhi, sólo el 20% de las violaciones son reportadas. Alrededor del 30% de las víctimas son presionadas para retirar sus denuncias. Algunos casos de violación están 10 ó 15 años en los tribunales, y sólo el 4% de las víctimas obtienen justicia.

La violación a lo largo de la Historia

Analicemos cómo se ha utilizado la violación como arma de subyugación/sometimiento en la antigua India y en la sociedad medieval feudal. El folleto publicado por el PUCL y DR, llamado Violación, Sociedad y Estado, rompe con el mito, propagando hoy en día por las fuerzas Hindutva (hinduistas), de que la mujer en la antigua India disfrutó de un alto estatus. El hecho  es que en ningún momento de su vida la mujer ha disfrutado de independencia – el hombre ha sido su amo y ha ejercido sus derechos, bien obligando a su esposa a cohabitar con quien él quisiera o a tener hijos, como el impotente Pandu hizo con sus dos esposas, bien para apostarla, como Dharamraj Yudhishthir hizo a Draupadi, o para expulsarla de su reino, como el “gran” señor Rama hizo a Sita. Incluso en el “Rig Veda”, el concepto de la utilidad de la mujer se basa en su sexualidad. Después de crear el hombre, el “gran” Prajapati, “señor de todas las criaturas”, creó a la mujer:

“Voy a hacerle una morada (a la simiente)” y creó una mujer. Tras crearla, la puso debajo y la veneró. Por lo tanto, póngase a la mujer debajo y venéresela. Él extendió su órgano eyaculador, y con éste la preñó.” [Bhradaranyak Upanishad, Brahmana IV, ii].

Que la violación no fue solamente permitida sino también promovida es evidente por el verso que sigue. En el caso de que una mujer no ceda a pesar de los halagos y sobornos, se aconseja al hombre que “debe golpearla con un palo o con su mano y triunfar sobre ella, diciéndola “con poder, con gloria, yo arrebato tu gloria””. Así, la mujer se convierte en un ser despreciable. El violador no sufre ninguna estima. El gran maestro de los dioses, Brhaspati, no sufre ningún castigo por violar a una mujer casada -el castigo cae en su hijo, que nace ciego.

La misma importancia dada al honor y a la contaminación de la pureza femenina, como instrumentos de degradación del nombre de la familia, aparece en el feudalismo europeo. De hecho, la palabra “violación” procede del verbo francés “raper”: robar. Mientras que el asalto sexual es un acto de agresión al cuerpo y la mente de la mujer, la palabra no hace referencia a este ataque violento contra sus derechos (respecto a su sexualidad); más bien, le da importancia a su “honor”, que le ha sido robado. Y,  de nuevo, no es su honor lo que preocupa a la sociedad sino el de su hombre, el de su familia. ¡En el Derecho antiguo, el castigo a la violación era mayor si la víctima estaba casada y menor si estaba soltera! Comparando la historia con la situación en la India actual, se llega a una única conclusión: ¡qué buenas son las fuerzas de “Hindutva” (las fuerzas hinduistas) reviviendo nuestro pasado “glorioso”! ¡Con qué sinceridad han emulado a los dioses en palabras y hechos en la carnicería contra los musulmanes en Gujarat! La ley, incluso hoy en día, está escrita de tal forma que, en lugar del acusado, es la víctima de violación la que tiene que mostrar indirectamente su inocencia. Es la única ley en la que el delito se contagia a la víctima. La víctima es víctima dos veces.

Para entender las demandas de cambios en las leyes de violación, debemos entender cómo la violación es un instrumento de agresión y represión. En primer lugar, como Engels ha señalado en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, la opresión de la mujer se institucionaliza tras el desarrollo de la propiedad privada y la sociedad de clases. La institución de la familia es una de las principales instituciones que producen y reproducen el patriarcado.  

Como señala Engels, con el fin de transmitir la propiedad del marido a sus herederos legítimos, se colocaron diversas restricciones sobre la sexualidad de las mujeres. El burka o el velo, las diversas normas sociales que restringen la libertad y la independencia de las mujeres, están relacionadas con esto. La reducción de las mujeres a la servidumbre y a la esclavitud no sólo ayudaron a apropiarse de su trabajo, sino que también ayudaron a preservar el patriarcado. Por lo tanto, en la sociedad ‘gentil’ o de las clases propietarias, una mujer era propiedad exclusiva de su familia y, para ella, ser vista por otros hombres era una deshonra para su familia. En los días de la “caballería”, era el deber de los hombre del clan o la comunidad proteger el honor de sus esposas, y una afronta a sus mujeres implicaba un llamamiento a las armas, desde duelos privados hasta disputas familiares y guerras. El honor era tan importante que la mujer debía cometer suicidio o sati (la palabra sánscrita ‘sati’ se refiere al rito o acto en el cual una mujer se inmola en la pira funeraria del recién fallecido marido, o al sujeto (en la mayoría de los casos una mujer) que ejecuta la acción de inmolarse) para salvaguardarlo; los padres debían matar a sus hijos para preservarlo. Muchas de estas normas feudales aún existen en las sociedades semifeudales y semicoloniales actuales, y su influencia persiste en las sociedades capitalistas avanzadas.

Con el advenimiento de la sociedad de clases y el patriarcado, el Estado que surgió defendió esta desigualdad y la explotación. Todos sabemos cómo, en el día de la formulación de la ley temprana, el castigo por el asesinato de un miembro de la clase propietaria era más alto que el castigo por asesinato de un plebeyo. Es decir, la clase de la víctima es tomada en consideración. Hoy en día la misma actitud prevalece en la sociedad de una manera no escrita, incluso es casi un aspecto escrito o regular de la ley de violación –  se hacen preguntas acerca de los antecedentes de la víctima. Aunque no debería importar legalmente o de otro modo, si la mujer violada es una prostituta o una “mujer de buena virtud”, se intenta “manchar” el carácter de la mujer para mostrar que hubo consentimiento por su parte en el acto sexual. A medida que el patriarcado se desarrolla en la sociedad, se desarrollan normas sociales para permitir los crímenes de los hombres contra las mujeres; de hecho, para transferir la culpa a las propias mujeres. Por ejemplo, golpear a la esposa aún se justifica en la sociedad. Cualquier mujer que cuestione cualquier acto equivocado de su marido o de su familia, es atacada violentamente, física o verbalmente. El código de Manu, en la antigua India, advierte al hombre de la naturaleza seductora e inmoral de la mujer, echándole la culpa a ella de las aventuras sexuales del hombre; tanto es así que incluso hoy la esposa acusa a la amante de las relaciones extramaritales de su marido. En la misma línea, la agresión sexual en la mujer se justifica con “ella se lo buscó”. Una mujer debe vestir de una manera particular: ropa que eligió para salir ella sola, para ir a trabajar o hacer algo, ropa que provocó que el hombre la violara. La actitud que prevalece en la sociedad es la que necesita ser cambiada antes de esperar cualquier cambio significativo en la ley y la justicia. Precisamente esta actitud es la que domina el Estado, el poder judicial, las fuerzas armadas y la maquinaria de la policía y los medios de comunicación. En otras palabras, los cambios en la ley serán puramente cosméticos a menos que haya un cambio revolucionario en la sociedad y en el pensamiento de la gente, de lo contrario, la violación a las mujeres continuará siendo utilizada como arma de represión y sometimiento.

La violación como sometimiento.

La violación es un tipo de violencia que tiene múltiples efectos sobre la víctima y puede dañar su psique hasta el punto de llevarla al suicidio. Después de sufrir la brutalidad física del acto, cometido a menudo de manera sádica, viene el trauma emocional. Este trauma se magnifica debido a las actitudes sociales que disuaden a las mujeres a hablar y a luchar contra la violación, que las señalan como criminales y no como víctimas. La cultura tradicional representa a la mujer violada como condenada de por vida, que no tiene otra opción que la prostitución o el suicidio. De hecho, el mismo informe, se hace referencia más arriba, dice que una encuesta realizada por la Federación de Amas de Casa de la India (en la década de 1970) muestra que el 80% de las mujeres entró en la institución de la prostitución, en primera instancia, como víctimas de violación. Una víctima no puede casarse si está soltera. El estigma asociado es tan fuerte que no sólo es que las mujeres duden en presentarse y reportar los casos y luchar por la justicia a través de los tribunales, sino que ellas mismas sienten que están contaminadas, estropeadas, derrotadas. Afortunadamente, algunas de estas actitudes están cambiando a medida que más mujeres hablan. Esto se observó cuando los equipos de investigación visitaron Gujarat y las innumerables víctimas de violación de origen musulmán tradicional, tuvieron el valor para describir con detalle sus experiencias y luchar por la justicia. 

Detrás de los innumerables casos de violación, que son considerados manifestaciones de la lujuria incontrolada del violador, se refleja una psique que dice que las mujeres deben ser vistas como objetos sexuales y que su razón de ser es satisfacer los deseos sexuales de los hombres y dar a luz a niños. La identificación de las mujeres con sus funciones sexuales y reproductivas es un tipo de condicionamiento social para niños y niñas que están creciendo. Esto es útil para las clases dominantes, como el valor de la contribución de las mujeres a la fuerza de trabajo a través de la función reproductiva, la cual sigue siendo infravalorada. El tratarlas como objetos sexuales ayuda a mantener a la mitad de la población sometida. Un gran número de violaciones se producen dentro de la familia o de la familia extendida, por los vecinos. Los niños, las niñas y las viudas son dependientes y dentro de las relaciones de trabajo son inseguras y explotadas. También se producen en gran medida debido a los esfuerzos de los machos en afirmar, establecer y reafirmar su poder en la lucha de género. Las tendencias sociales y culturales degeneradas, debido a la persistencia de la cultura feudal y el crecimiento de la penetración imperialista, han incrementado la violencia sexual contra la mujer. Debido a la cosificación de la mujer en los medios de comunicación, en las industrias de belleza, la moda, en el entretenimiento y en el turismo, las mujeres y las niñas son  más vulnerables a la violencia sexual.

La violación se utiliza como un instrumento para el mantenimiento de la clase, la casta, las distinciones raciales y éticas y la jerarquía. Si bien esto ha ido ocurriendo a partir de la sociedad de esclavos, podemos ver que incluso en la era de la esclavitud moderna en los Estados Unidos las mujeres negras eran violadas con facilidad, debido a las nociones de supremacía racista y también para mantener la comunidad etire en cautiverio. En la India, en algunas partes de Bihar y Telengana, el terrateniente mantuvo el derecho de ser el primero en mantener relaciones con la novia recién casada de las castas más bajas y de los campesinos sin tierra. En Maharashtra y en otros lugares, el sistema Devadasi lleva a las jóvenes a ofrecerse a los sacerdotes de los templos como prostitutas, debido a la fe ciega y a la pobreza. Otras niñas de las castas más bajas han sido tradicionalmente cantantes y bailarinas que trabajaban como prostitutas en las zonas rurales. Las dalits son consideradas propiedad común. La violación a ellas es tolerada por la sociedad y el Estado hace la vista gorda. En las zonas en proyecto de desarrollo, las niñas de tribus son capturadas y violadas por los contratistas no tribales que van allí a trabajar. En las áreas de trabajo, las trabajadoras pobres, las mujeres soleras, las indigentes, las trabajadoras domésticas y, a veces incluso, las trabajadoras de salud en las zonas rurales, son violadas siendo conscientes de que la clase del violador lo salvará del castigo, mientras que la víctima es privada de la justicia. 

La violación se utiliza como método de afirmación del poder político sobre una comunidad, la casta, o las pobres en general. La policía, los burócratas y los señores feudales en las zonas atrasadas violan a las mujeres del pueblo con impunidad. Las castas-élites superiores usan la violación para humillar a una comunidad Dalit que se muestra cada vez más firme o para suprimir la creciente afirmación de la mujer. La “violación bajo custodia” es muy frecuente, con la policía humillando a las personas que están arrestadas. En zonas en conflicto de clases, el ejército, las fuerzas paramilitares y la policía rutinariamente violan y humillan a mujeres que luchan por la justicia. Esto se vería durante la guerra de Vietnam, en Bosnia y en África, entre otros lugares. En la India se ve en Kashmir, el noreste, Telangana y en el movimiento naxalita. Incluso en movimientos pacíficos como el que hay contra la construcción de la presa de Namada las mujeres han sido violadas.

Hoy en día, con el ataque de las fuerzas de Hindutva contra las minorías, ciento de mujeres de las minorías han sido violadas y asesinadas con el respaldo del Estado en Gujarat. Incluso antes de esto, durante los disturbios comunales, las mujeres han sido violadas para dar una lección a la comunidad o para instigar/motivar a otra comunidad a luchar. Así, las monjas fueron violadas en Jhabua, Madhya Pradesh, para darle una lección a los misioneros cristianos; mientras que las mujeres Dalit son violadas para advertir a la comunidad de las consecuencias de reclamar dignidad y respeto.

La violación y la ley.

Pasando por las leyes existentes contra la violación, primero vamos a confrontar la mayor ironía: ¿quién es el que lucha por la víctima de violación, en contra del acusado? Nada menos que el Estado burgués, uno de los más grandes autores de la violencia contra las mujeres, cuyo objetivo es mantener el statu quo del patriarcado. Aunque aparenta ser un Estado del bienestar, uno que posee la responsabilidad de hacer justicia a la mujer agraviada, ella, como tal, no tiene voz real en la lucha, en su caso. La víctima de violación es un mero testigo de su caso. Su destino depende de la piedad de la policía, que realiza la panchanama [la transcripción de la declaración, del testimonio de los hechos], del fiscal, del funcionario del gobierno, del juez y otros representantes del  Estado, cuyas mentes están llenas de la ideología de su clase/casta y de los prejuicios patriarcales y cuyos bolsillos están llenos de dinero no contabilizado.

A continuación podemos examinar las diversas lagunas en la ley, que dan cuenta de la baja tasa de condenas en casos de violación. En primer lugar, ¿qué constituye el delito de violación de acuerdo con la ley? De acuerdo con la Sección 975 del Código Penal de la India, la violación se comete cuando un hombre tiene relaciones sexuales con una mujer contra su voluntad o sin su consentimiento. Teniendo en cuenta los sesgos patriarcales del poder judicial y otras alas del aparato estatal, invariablemente acusa a la víctima de ‘floja’, de ‘provocativamente vestida’, etc., esta cláusula actúa como una escapatoria para el culpable.

 El castigo normal para la violación es un mínimo de 7 a 10 años de prisión y, el máximo, cadena perpetua con una multa. El tribunal tiene el poder de imponer una sentencia por debajo de la mínima. Para ello, debe explicar las razones especiales para dar una pena más leve en su sentencia. No hace falta decir que los tribunales lo hacen en cualquier oportunidad que tengan para hacerlo. O bien el violador es tolerado por ser demasiado viejo o demasiado joven, temiendo que su futura vida pueda echarse a perder, o porque él es el único sostén de su familia y esto debe ser considerado. Y así sucesivamente. La ley prevé penas más severas, es decir, una pena de prisión de 10 años o por vida, además de una multa, en virtud de las diversas circunstancias de la “violación bajo custodia”, de la responsabilidad de la violación de una mujer embarazada, de una chica menor de 12 años y las violaciones en grupo. Incluso en estos casos especiales, el tribunal tiene el derecho de otorgar pena más leve, mientras que dé razones adecuadas. La sección 354 del IPV se ocupa del ultraje a la decencia de la mujer, que es un delito conocible, susceptible de fianza y con un castigo de hasta dos años.

La causa de la defensa se basa en probar que la relación sexual no fue en contra de su voluntad. La palabra de la víctima, de que ella no dio su consentimiento, no es considerada válida (excepto en el caso de “violación bajo custodia” policial y de violación a un niño/niña). Mientras que un acto como una violación puede no tener testigos, la víctima ha de probar que ella dio la voz de alarma y puso resistencia. La actitud de los jueces, tal como se refleja en las sentencias, es material para el humor negro; a veces un juez considera la falta de lesiones en el cuerpo como prueba de que ella dio su consentimiento, mientras que en otros casos la descripción detallada de la resistencia escrita por una víctima es considerada como demasiado detallada para ser cierta.  

Por lo tanto, diez años después de los cambios que habían tenido lugar en 1983, se inició otra campaña para los cambios en la ley de violación. En los últimos cinco años, numerosos talleres realizados por grupos de mujeres, centros de asistencia legal y mujeres abogadas han originado propuestas de cambios. Estas propuestas se han dado a la Comisión de Derecho (LCI) que, a su vez, han tenido en cuenta sus recomendaciones a las autoridades. Recomendaciones que eran el resultado de una batalla legal emprendida desde 1994 por una ONG llamada Sakshi en Nueva Delhi, enfrentándose a un caso de abuso sexual de una menor de ocho años de edad a manos de su padre, un funcionario gubernamental. En el transcurso de la causa, el Tribunal Supremo instó a la LCI a revisar las leyes de violación existentes y recomendó una serie de cambios que incorporan los intereses tanto de la mujer como de los niños y niñas. Junto con Sakshi, el IFSHA (Intervenciones para Ayudar, Curar y Concienciar), toda la Asociación Democrática India de la Mujer y la Comisión Nacional de la Mujer (todas las organizaciones que buscan reformas dentro de las estructuras de poder existentes) fueron consultadas y dieron sus sugerencias.

Cambios recomendados por la Comisión de Ley en el Código Penal Indio, 1860 sección 975:

  1. El primer cambio importante recomendado por la Comisión de Ley es que la palabra “violación” sea reemplazada por “asalto sexual”. Esta se ha incluido en una sola categoría junto al “delito contra el pudor”. Anteriormente, la vaga definición e interpretación del término se había convertido en una excusa para apelar al castigo más ligero. Por ejemplo, en un caso, en el cual un “Major Singh” había abusado de una niña de siete meses de edad, cada juez tenía un punto de vista diferente del asunto. Un “docto” juez preguntó cómo una niña podía tener algún pudor y estar indignada por lo sucedido. Mientras que otro juez preguntó si el pudor residía en los ojos del testigo y si su intención era ultrajar/deshonrar al Major Singh.
  1. En segundo lugar, en lugar de restringir la violación a las relaciones sexuales, ahora otros actos sexuales, incluyendo la penetración con objetos como palos (a menudo usada en la tortura policial o en disturbios populares), serían considerados asalto sexual. Esto también se hace teniendo en cuenta la violación de niños, donde puede no haberse dado la penetración pene-vagina. Se recomienda insertar una nueva sección (376E) en el “Contacto Sexual Ilegal”, mientras que en la Sección 977 (la relación homosexual como una ofensa natural) se recomienda que el Fir [un documento escrito preparado por la policía a partir del cual la policía comienza a investigar un caso] sea hecho por una mujer policía o mujer funcionaria del gobierno o en presencia de una trabajadora social, y que haya cambios en el examen médico de la víctima y en el modo de grabación de confesiones y declaraciones.

Está claro que los cambios anteriores continúan dejando un amplio margen y muchas lagunas -por ejemplo, una mujer tiene que probar que ella no dio su consentimiento y también dar una prueba clara de esto. La Comisión de Ley no ha aceptado que el “consentimiento” se reemplace por “acuerdo voluntario inequívoco”. No se reconoce la violación en el matrimonio. Además, una campaña está comenzando a protestar contra otro inconveniente de las recomendaciones – que la ley tiene un género neutral. Teniendo en mente el abuso sexual infantil, que incluye el abuso de chicos, la ley posee un género neutral. La ley propone agrupar a las mujeres, los niños y los homosexuales, cada uno de los cuales está oprimido de diferentes maneras, en la misma categoría. Buscando ampliar los alcances del abuso sexual, esta recomendación solamente complica las cosas. Permite que los hombres acusen a las mujeres de asalto sexual. 

La sociedad india tiene un fuerte sesgo patriarcal… y el nivel de la política está tan degenerado que no es fantasioso pensar que tal recomendación será usada erróneamente. Más seriamente, el punto es que cada una de estas categorías presenta sus especificaciones y necesidades especiales; el abuso sexual infantil es un problema social importante en la India, y se necesita también una ley separada para afrontarlo. El asalto y abuso homosexuales son un asunto en el cual se han realizado recomendaciones sin consultar a los interesados y sin discutir los problemas que ellos afrontan. Lo más importante en la India, donde el asalto físico y sexual de las mujeres está tan extendido, y donde está social y políticamente legitimado: ¿cuál es el propósito de cambiar las disposiciones sobre violación para que sean neutrales al género?  Este enfoque está divorciado de la realidad social y política india. Muchos grupos de mujeres se han opuesta a la recomendación.

En cuanto al castigo por asalto sexual, la LCI recomienda el aumento de la pena mínima a siete años. Con respecto al asalto sexual por parte de un policía o de un funcionario público, por ejemplo violación bajo custodia, y en el caso de asalto sexual, se recomienda elevar la pena mínima hasta diez años. En la sección 376A se recomienda que si un hombre que está separado de su mujer comete asalto sexual contra ella, la pena mínima sea de dos años. La sección 376 D, perteneciente al asalto sexual por un funcionario público, director general de prisiones y de centros de detención preventiva, personal de hospital o cualquier miembro de la administración con una mujer en su custodia/institución/hospital recomienda que la pena mínima no sea menor de cinco años. Se sugiere añadir una nueva sección 376E para el contacto sexual ilegal (llamado coloquialmente acoso callejero) y se recomienda la prisión menor como castigo.

Cambios recomendados en The Indian Evidence Act 1972: Sección 114A:

Se recomienda que si se prueba que los acusados cometieron asalto sexual, y se sostiene la cuestión del consentimiento, entonces, si la víctima afirma que no dio su consentimiento, el tribunal supondrá que no lo dio. Secciones 53 y 146, en relación con el carácter pasado de la víctima, han sido modificadas. 

¿Cómo se pueden comparar las leyes de violación en India con las de otros países? En Filipinas, donde ha habido un fuerte movimiento de la mujer, ha habido algunos cambios positivos. Las nuevas leyes reconocen que la violación no es un crimen contra la castidad sino un crimen contra las personas y la cuestión de los derechos humanos. Expanden la definición de violación para incluir el asalto sexual y crea en éste dos categorías, una más grave que la otra. Implícitamente reconoce la violación en el matrimonio como un crimen. En EEUU, donde ha habido un movimiento de liberación de la mujer muy fuerte en los años 60 y 70, también han cambiado las leyes de violación. En 1984, un tribunal de Nueva York consideró inconstitucional la exención de la violación dentro del matrimonio. 

Algunos otros países, como Rusia, Suecia, Dinamarca y Australia, permiten el procesamiento del marido por violar a su esposa. Sin embargo, nos encontramos con que tanto en Estados Unidos como en Filipinas hay una tasa muy alta de violencia sexual contra la mujer, lo que confirma nuestra concepción de que sin un cambio revolucionario en las relaciones de clase y sin la erradicación del patriarcado, el asalto sexual contra la mujer no cesará. En el contexto de la India, podemos ver también cómo la ley no da justicia; no por falta de evidencia, sino por falta de voluntad. Por ejemplo, en el 70% de violaciones las víctimas suelen ser menores, en los cuales la cuestión de probar que el acto fue con consentimiento no se plantea, y el acusado no puede ser fácilmente condenado. ¿Por qué estos crímenes quedan sin castigo? En el genocidio Gujarat, el pasado marzo, ha habido muchos testigos presenciales/directos de las violaciones – algo que es difícil de encontrar. ¿Pero será la gente condenada?

Conclusión

Queda por ver cómo muchas de estas recomendaciones son aceptadas y de qué manera. Esperar una mayor justicia para la mujer por parte del actual gobierno es inútil. Todos los partidos de la clase dominante están profundamente impregnados de los valores patriarcales y de sus bases de clase/casta elitista que aseguran la legitimización de la violación como parte de la opresión general de la sociedad. Mientras, dan discursos populistas y retóricos y llamamientos a la pena de muerte, los principales partidos han tolerado todo e incluso publicitado casos de asalto sexual y violación en lugares como Gujarat Delhi (pogromo anti-Sikh), Kashmir, noreste, etc. Es muy poco probable que cambios cosméticos en las leyes ayuden a la víctima de violación. Además, los prejuicios patriarcales dentro del poder judicial, la policía y otros sectores del poder van a retrasar aún más la justicia.

En lugar de depender de los procesos legales, todas nosotras [las comunistas revolucionarias] debemos movilizar a las masas a la acción directa contra los violadores y abusadores en el ámbito local. Deben ser humillados y condenados públicamente, y han de compensar a la víctima y disculparse ante ella. Por otra parte, la víctima tiene que ser ayudada social y delicadamente para superar el trauma y recuperar su confianza en sí misma [su autoestima]. Mientras se lucha por cambios en las leyes de violación, acciones sociales, como aislar a los violadores, hundir su reputación, golpearles públicamente, podrían ser acciones militantes efectivas.

Sin embargo, a largo plazo es necesario comprender la violación como un arma de sometimiento y vincularla al patriarcado y a la explotación de clases. El movimiento debe, en última instancia, movilizar a la mujer para luchar por un cambio en la estructura básica de la sociedad que erradicará el patriarcado y, con él, la violación.

Fuente: Scripting the Change – Anuradha Ghandy (obras escogidas). Traducción obtenida de http://elgransaltoadelante.blogspot.com.es/2016/09/cambiosen-la-ley-de-violacion.html

 

 

ENAMeko fakzio iraultzaileari:

Azken aldian ENAMen sektore erradikalenak “askapen mugimendua [ENAM bera] berreraikitzeko“ asmo argia azaleratu du; horretarako, herri-mugimenduaren antolakuntzari eta borrokari erabateko lehentasuna emanik. Mugimendu eta borroka horiek garrantzizkoak diren arren, ez da inondik inora askapen mugimendu bat, mugimendu iraultzaile bat, berreratzeko bidea.

Gure klasearen historiak behin eta berriz erakutsi digu, mugimendu iraultzailea ezin dela behargin-mugimendutik espontaneoki eratu; behargin-klaseari bere berehalako interesen aldeko kontzientzia hartzea ahalbidetzen badio ere, ez da proletalgoari gizarte kapitalistatik haratago ikustea ezinezko egiten dion horma apurtzeko gai (“sozialismoa” -hitz huts bezala- aldarrikatu dezakeen arren).

Iraultza ekintza erabat kontzientea da eta, beraz, ideologia da faktorerik garrantzitsuena: ideologia proletario-iraultzailerik gabe ez dago mugimendu iraultzailerik. Pentsaezina da ideologia proletarioa, historiako mundu-ikuskera aurreratuena, besterik gabe beregana daitekeela uste izatea; pentsaezina, baita ere, mundu guztiko mugimendu iraultzaileak pasa den mendean jasotako porrotaren ondoren, horren erantzule nagusi izan den iraganeko ideologiara –ideologia baita faktore garrantzitsuena, oinarria- bueltatuz inongo mugimendu iraultzailerik berreratu ahal izango denik. Honakoa dugu, beraz, gure gaur egungo erronka nagusia: mugimendu iraultzailearen gidari izan behar duen ideologia iraultzailea berreratzea.

Ideologia iraultzaile hori –zinez iraultzailea- masa proletarioekin fusionatzean, behargin-borrokarekin fusionatzean, orduan eta soilik orduan, egongo da mugimendu iraultzailea eratuta. Beraz, alferrikakoa izango da ideologia iraultzailearen berreratzea alde batera utzita mugimendu iraultzailea “eraikitzeko” saiakera oro. Baina honekin ez dugu esan nahi, bien bitartean behargin-mugimendua gaitzetsi eta arbuiatu behar denik, izan ere, hura baita mugimendu iraultzailearen “bigarren erdia” eta, hortaz, behargin-mugimendu indartsu baten existentzia erabat positiboa da, baita proletalgoaren ezinbesteko sen borrokalaria berreskuratzeko balio duelako ere. Hala ere, kontuan hartu behar da beharginak badirela behargin-borroka beraien kabuz aurrera eramateko gai, abangoardia iraultzailearen laguntzaren beharrik gabe, baina ideologia proletarioaren berreratzea, ostera, abangoardia iraultzaile horren esku dagoela erabat.

Beraz, iraultzaileok ezin dezakegu gure eginkizuntzat herri-mugimendu eta –borroka antolatzea izan, honek kapitalismotik haratago ikusteko gai ez den ideologia, behargin-klaseko ideologia burgesa, hain zuzen ere, erreproduzituko baitu etengabe proletalgoarengan. Aitzitik, ideologia burges hori gainditu behar dugu, ideologia proletarioa izanik bere ukapena. Hortaz, beste behin, ideologia burgesa ukatuko duen ideologia proletarioa berreratzea da iraultzaileon eginkizun nagusia, eta ez beste ezein.

Horregatik ENAMeko sektore erradikaleko fakzio proletarioari deia luzatzen diogu, lehenbailehen, egoera materialak inposatzen digun ideologia iraultzailearen berreratzeari hel diezaion; bi ildoetako borrokaren bidez ildo burgesa suntsitu eta proletarioa nagusitu dadin. Eta beste guztia (beste frakzioekin aliantzak, antolakuntza…) iraultzarako funtsezko lehen urrats horren menpe jarri dezan –zer ez dago iraultzaren menpe, ba?-, betebehar hau aurrera eramateko beharrezko neurriak hartuz.

Burgesiaren diktadura suntsitzea ez baita inolako jokorik, non tranpatxoak egiten pausoak salta ditzakegun. Milaka eta milaka urtetako zapalkuntza eta klase-gizartearekin amaitzera goaz! Behingoz har dezagun patxadaz, prisak eta aurre egiten uzten ez digun zaharra alde batera utzita, eman beharreko urrats denak sendo eta ganoraz emanez komunismoraino!

Bukatzeko, jakin badakigu hemen proposatutako ildoa ez dela inondik inora ENAMek iraganean aurrera eramandakoa. Badakigu, baita, ENAMeko militanteen urte askotako borroka gogorrak lotura ideologiko sendo bat eraiki duela horrekiko, zail eta gogorra izanik hori puskatzea, baina iraultzarako bidean ezinbestekoa da zaharra, eta berarekiko nostalgia eta lotura kaltegarriak apurtzea, berriari bidea zabalduz. Klase-gizartea suntsitu nahi badugu, iraultzaileok gai izan behar dugu, kosta dezakeen guztia kostata, gure barnean ideia proletario-iraultzaileak nagusitzea.

Kimetz Erakundeak larunbateko manifestazioarekin bat egiten du

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Larunbat honetan, apirilak 9, Gasteizen batzeko deia luzatzen dugu. “Feministok Prest! 11 eraso 12 erantzun” lelopean Euskal Herriko Mugimendu Feministak antolatutako manifestazio nazionala burutuko da. Egun horretan feminismoa lantzen dugun eragile eta pertsona ezberdinak bilduko gara, afera askotan interes eta estrategia kontrajarriak ditugunak ere. Klase eta kontzientzia ezberdintasun bateraezin horrek ez du oztopatuko zilegia den autodefentsa feminista aldarrikatzea.

Proletargo burujabea garelakoan, egunero lantzen dugun genero zapalkuntzaren aurkako borrokaren ildoa jarraituz, ezin diogu deialdi honi uko egin. Argi dago zein den gure bidai-orria zein estrategia, komunismoaren birsorpen ideologikoa, eta horren ezinbesteko alderdia patriarkatuaren kontrako borroka da. Klase eta genero zapalkuntzak modu bereizietan jorratzearen joerarekin apurtu behar dugu, biak errotik deuseztatzeko bidea abiatu dezagun.

Horregatik guztiagatik, feminista proletarioak kapitalismoa eta patriarkatuaren aurkako borrokarako prest!

A20ko hauteskunde-fartsaren aurrean: burgesiari BOIKOTA

Badatoz berriro ere hauteskundeak eta frakzio eta klase-sozial guztiak, behargin-klasea izan ezik, kapitalismoan duten egoera hobetzeko lehiatzen ari dira; lehia horretan funtsezkoa izanik bakoitzaren klase-interesak gizartearen interes gisa azaltzea, langile masa handien babesa (boz bezala) eskurtazeko aldera. Hortaz, hauteskunde hauetan lor daitekeen gauza bakarra beste klase-sozial arrotzekiko proletalgoak duen menpekotasun politikoa are gehiago sendotzea da. Horregatik, abenduaren 20an boikota izango da jarrera iraultzaile bakarra.

Hala ere, horrek ez du esan nahi edozein boikot deialdiak iraultzailea izan behar duenik nahi eta nahi ez, hau da: boikota proletalgoaren indepentziarako eta, hortaz, jarrera iraultzailea izateko beharrezko baldintza bada ere, ez da nahikoa. Argi baitago boikotak berak bakarrik ez duela independentzia politikoa eskuratuko eta hori lortzeko modu bakar bat dagoela: Alderdi Komunistaren berreratzea.

elecciones eusk2

Kartelaeusk

Euskararen zapalkuntza

Iazkoan, Euskararen Egunez, euskal burgesia nazionalaren euskararen inguruko politika izan genuen kritika esparru. Aurtengoan, ordea, espainiar zein frantziar burgesia monopolistek gure hizkuntzaren kontra bideratzen duten politika etnozida izango dugu aztergai. Izan ere, euskal nazio zapalkuntzak oinarrizko izate etnolinguistikoa du, merkatu interesak zaintze aldera euskara zuzen kolpatzen baita.

Esan bezala, euskal nazio zapalkuntzaren ezaugarririk nabarmengarrienetarikoa dugu euskararen zapalkuntza. Hauxe etengabe sustatzen da, nahiz eta, frankismoan ez bezala, zapalkuntzaren era inplizituak nabarmentzen diren (esplizituek berehalako erreakzioa sortzen dute zapalduengan, burgesiak beharrezko duen egonkortasun soziala kolakan jarriz). Honela, diglosiaren sustapena da politika zapaltzailearen helburua: elebitasun faltsua ezarriz, gaztelaniaren etengabeko presentzia euskararen presentzia sinbolikoarekin konbinatzen da. Izan ere, gaztelaniak ez du inongo ofizialtasunik behar bere presentzia bermatzeko; eta hala ere, ofizial agertzen dute. Honen helburu bakarra hizkuntza minorizatuak zapaltzea da, gaztelaniaren posizio pribilegiatuari hizkuntza minorizatuen politika bertsuak ezarriz, eta legezko pribilegioa ezarriz gaztelaniaren mesedetan. Bestela ere, gaztelania gizarte hizkuntza legez sustatzen da etengabean, gaurkotasunari eta egungo kontsumo bizimoduari zuzenki errotua. Euskara, gaztelaniaren aldean, erabat minorizatuta utzi dute alor horretan (telebista piztea eta euskaraz eta gaztelaniazko kateak konparatzea besterik ez dago jabetzeko).

Zapalkuntza hau, ostera, ezberdina da lurraldearen arabera. EAEn, zapalkuntza lehentxo aipaturiko forma inplizituan nagusitzen da, baina Nafarroan (ezarritako gune misto eta ez-euskaldunetan batik bat) eta Iparraldean zapalkuntza esplizitua da oso: hezkuntza publiko euskalduna galarazi, inongo babes instituzionalik ez eman, identitate arrotzarekin lotu, garatu gabeko hizkuntzatzat hartu edota folklore hutsera mugatzen dute euskara. Hau guztia, noski, tokian tokiko burgesiaren behar eta gaitasunen araberakoa da, zapalkuntza beraren izatea den bezalaxe.

Izan ere, hizkuntzek komunikatzeko balio duten heinean, merkatu harremanak ezartzeko balio dute. Merkatu harremanak ezartzeak, aldi berean, burgesiaren sektoreen eragin esparruak zehazteko balio du. Azken hau garbi ikus daiteke inperialismo yankiak duen pisua ingelesak duenarekin alderatzen badugu, eta hain zuzen ere, pisu hori bere bloke bereko estatuetan ezartzen dela kontuan izanik. Gauzak honela, katalanaren zapalkuntza eta euskararena alderatuz gero, laster adituko dugu euskararen kontrako zapalkuntza askoz ere irmoki bideratzen dela; kontuan hartzekoa da katalanak, gaztelaniarekiko parekotasun handia izanik, ez duela mehatxu handia suposatzen espainiar burgesia inperialistaren berezko merkatu-harremanentzat. Euskararen kasuan, ordea, parekotasunaren gabeziak sekulako buruhaustea dakar merkatu harreman bateratuak ezartze aldera. Hauxe da, hain zuzen, euskara eta minorizatutako hizkuntza guztien zapalkuntzaren zergatia.

Komunistok nazio auziarekiko dugun planteamendua argia da: nazioak desagertzera bideratuta daude komunismoaren atzeneko fasera heldu eta batera. Baina desagerpen honek berezko fusio progresiboa eskatzen du, zapalkuntza oro borrokatuz (burgesiaren interesekoa baino ezin baita izan) eta berdintasunean ezarriz desagerpen hori. Hortaz, honek nazioen konfigurazioa aldatzea dakar iraultzarekin batera; eta beraz, hizkuntzena ere bai. Asko dira Euskal Herrian euskaraz kontsigna darabiltenak, eta esan daiteke gu horrekin ados garela. Baina lehen aipatutakoaren harira, euskara ezin liteke Euskal Herrira mugatu, ezinezko bailitz horrelako egoeran berdintasunera heltzea gainontzeko hizkuntzekin. Gure proiektua espainiar estatu inperialista suntsitu eta iberiar nazioen estatu-komuna konfederala ezartzea izanik, ezinbesteko dugu hizkuntza minorizatuen muga nazionalak gainditzea, konfederazio osora hedatuz. Horrelako politiken tankerakoak aplikatuak izan dira dagoeneko estatu burgesetan, Suitzan kasu(1), bideragarritasunaren froga dena.

Euskara-eguna

Komunistok, ezinbestean, burgesia monopolistaren politika etnozidak salatzen jarraitu beharra dugu, hizkuntza zapalduen eskubideen alde. Nazio askapena indar burgesek bideratu izan dutenean, askapena nazionalki partziala izan da beti, erabateko edo besteko zapalkuntzak iraun baitu (gaelikoarena Irlandan, kasu). Euskararen kasuarekin antzera gertatzen zaigu, soilik klase borrokaren bidezko botere berriaren (proletarioaren) sortzeak eta zaharraren (burgesaren) zanpatzeak eraman gaitzake Euskal Herriko hizkuntzaren bermera. Hortaz, iazkoan esandakoak errepikatu eta zaharrak berritzea tokatzen zaigu: akaso, euskara iraultzarekin ez dela salbatuko; baina iraultzarik gabe ziur ezetz.


Oharrak:
(1)Suitza potentzia inperialisten tarteko herrialdea izanik, ez du aliantza zuzenik horietako batekin, eta hortaz, bere izate plurala mantentzea komeni zaio. Suitzan, alemana, frantsesa, italiarra zein erromantxea hizkuntza ofizial dira herrialde osoan, nahiz eta bakoitza parte batekoa baino izan berez, alemanaren erabilera nagusi izanik usadioz herrialdearen hiru laurdenetan.

Feminismo proletario ante la violencia contra las mujeres

mujer 2En el Estado Español cada año de media 100 personas son víctimas de asesinatos machistas(1), una cantidad espeluznante teniendo en cuenta que no son más que la pequeña punta visible de un enorme iceberg de violencia, resultado de la estructura patriarcal que rige nuestras identidades de género, la manera de relacionarnos, estereotipos y roles sociales. Esta estructura de dominación se apoya y se desarrolla a la par de la capitalista, creando juntas una diana donde el blanco más fácil es la mujer obrera. Lejos de victimizarnos, creemos pertinente recordar que las más oprimidas somos las más capaces y legítimas luchadoras contra lo que pretende dominarnos. En este contexto, planteamos como arma la única corriente feminista en la que podemos confiar para poner fin a tantos siglos de violencias estructurales: la proletaria.

Para empezar a hablar de feminismo proletario, es imprescindible que toda comunista reconozca el trabajo de las mujeres de nuestra clase, ya que es doble y por lo tanto está doblemente alienado. Otra tarea pendiente es identificar que a través de la moral burguesa, las diferentes concepciones derivadas de familia y relaciones interpersonales este trabajo ha sido invisibilizado; a pesar de soportar una opresión cuantitativa (en horas de trabajo robado) y cualitativamente (recibiendo una educación que motiva a trabajar por amor o responsabilidad) extrema.

No abogamos por hacer sindicalismo en cuestiones de género, por supuesto que no reivindicamos que el trabajo invisibilizado de las mujeres sea asalariado, pero sí tenemos que luchar por acabar con la alienación de este trabajo, que sin ser pagado en forma de un salario, responde a intereses capitalistas. El trabajo sumergido de cuidados que realizan las mujeres en sus casas sirve para que no se reconozcan como las obreras que son, por contra, se reconocen a sí mismas como madres, hijas o hermanas. En los últimos tiempos se clama la incorporación de la mujer al mercado laboral asalariado como un paso de gigante en pro de la igualdad de género, nosotras recordamos que solo será un paso para la ruptura de la opresión -tanto de género como de clase- si estas mujeres proletarias se unen a sus compañeros de clase y arremeten contra sus enemigos común: la burguesía. Solo mediante la desaparición de las clases sociales se garantiza el fin de la explotación, del burgués-trabajador(a) o del hombre-mujer. Sobra decir que sería inviable e imposible la construcción de una sociedad sin clases si se da continuidad al patriarcado.

Antes de continuar dando respuestas, tenemos que formular las preguntas adecuadas, para que estas respuestas no se limiten a pura fraseología propagandística: ¿Hay alguna lucha radicalmente feminista que beneficie a todas las mujeres y a su vez perjudique al proletariado? ¿A qué se debe la ausencia de posicionamiento por parte del movimiento comunista en la opresión de género? ¿Por qué no nos atrevemos a luchar conjuntamente contra estas opresiones tan entrelazadas entre sí?

CONTEXTO: CAPITALISMO Y PATRIARCADO

A fin de contextualizar históricamente nuestra labor, es necesario ver como las dos opresiones citadas han compartido camino desde sus comienzos. En Europa, con el fin de hacerle frente a las luchas anti-feudales que comenzaron a emerger al final de la Edad Media, quienes tenían el monopolio del poder (señores feudales, mercaderes patricios y clero) necesitaron nuevas estrategias para mantener el control(2). Estas nuevas estrategias se basaron en la acumulación primitiva de capital, apropiación de nuevas fuentes de riqueza y poner bajo su mando un mayor número de trabajadores; sobre esta base comenzó a forjarse la sociedad capitalista y sus estructuras económicas. Al mismo tiempo, el clero, que tenía en su poder la hegemonía ideológica, señaló a las mujeres como seres hipersexuales identificándolas con el deseo y el pecado, alejándolas así de lo espiritual y sagrado que se limitó a los hombres. Para prevenir la peligrosa unión y solidaridad de la naciente clase trabajadora, se incentivó la violación de las mujeres pobres. Por otra parte, se institucionalizó la prostitución creándose incluso burdeles municipales por todo el continente.

mujer 3El Estado a medida que iba creándose, iba adquiriendo funciones de gestor de las relaciones de clase y supervisor de la reproducción de la fuerza de trabajo. Además de la acumulación primitiva en la que el protagonista era el proletario industrial asalariado tal y como lo veía Marx, este proceso fue protagonizado por más agentes. Para la formación y acumulación del proletariado mundial fue imprescindible el reclutamiento forzoso de trabajadores en África y el sometimiento de los mismos a la esclavitud junto con los pueblos autóctonos de América. Otra de las piedras angulares fue la intervención externa en la reproducción de la mano de obra, atravesando así el cuerpo de las mujeres por la fuerza. Fruto de esta acumulación selectiva de trabajadores se construyeron jerarquías y divisiones en la clase obrera (de raza o género), que tras muchos procesos de cambio hemos sido incapaces de superar. Son estas diferencias impuestas por nuestros enemigos de clase las que debemos dejar de lado sin más demora si pretendemos, algún día, conseguir vivir sin clases.

Sin el monopolio de la reproducción de la población en general, y de la mano de obra obrera en particular, hubiera sido imposible la elaboración del complejo sistema social en el que nos vemos inmersas. Los Estados llevan siglos legislando y castigando para intervenir en todos los métodos de control de natalidad y sexualidad que no tuvieran como fin la procreación. El cuerpo de la mujer se convirtió así en terreno público, a merced de las decisiones de médicos, jueces y políticos, adoptando un papel pasivo incluso en el momento del parto.

Además de la pérdida de poder en su propia reproducción la mujer de clase obrera que necesitaba trabajar para sobrevivir, con la división de género perdió los puestos de trabajo a los que anteriormente podía acceder en el mercado laboral. Sin la poca independencia que le podría conceder un salario (como era el caso de sus compañeros de clase) las mujeres tuvieron que depender del salario de sus maridos, trabajando sigilosamente en el seno familiar como si de una trabajadora subcontratada se tratase. Esta dependencia, por supuesto, no era solo económica, le ha dado tanto a los hombres proletarios (por medio del salario) como a los burgueses (por medio de la propiedad) el derecho ilimitado a la explotación (física, sexual, psicológica, simbólica, etc.) de las mujeres.

En Europa el matrimonio se convirtió así en la carrera femenina por excelencia y en este contexto nació la familia como se ha entendido hasta hace bien poco, núcleo de la reproducción de la fuerza de trabajo. Este núcleo, es un complemento del mercado que privatiza las relaciones sociales, por un lado socializa bajo la disciplina capitalista y patriarcal; y por el otro, sirve de manera eficaz para alienar y a su vez ocultar el trabajo de las mujeres de la familia.

Estos procesos que responden a los intereses económicos previamente citados, han ido construyendo el papel social femenino tal y como que conocemos hoy en día, el cual encontramos totalmente degradado, devaluado e infantilizado. El opuesto masculino, sea de la clase que sea, tiene todo el poder que le falta y mediante esto se justifica la relación dependiente y desigual que surge entre ambos y la apropiación de su trabajo. Así que podemos reafirmar lo evidente, la feminidad nada tiene que ver con características naturales, biológicas o humanas, es un subproducto de la industrialización(3), es decir, creación histórica y construcción social.

“La ideología de la feminidad comenzó a ensalzar los ideales de la esposa y de la madre en el momento en el que la manufactura se desplazó del hogar a la fábrica. Como trabajadoras, las mujeres, al menos, habían disfrutado de la igualdad económica, pero como esposas estaban destinadas a convertirse en apéndices de sus compañeros varones, es decir, en sirvientas de sus maridos. Como madres, serían definidas como vehículos pasivos de la regeneración de la vida humana. La situación del ama de casa blanca estaba repleta de contradicciones. La resistencia era inevitable.” – Angela Davis (2004)

FEMINISMO PROLETARIO: UNIR PARA VENCER

mujer 4Dando un salto en el tiempo llegamos al siglo XX, momento en el cual la familia vuelve a transformarse. Esta transformación está marcada por la entrada en el mercado laboral de las mujeres, quienes empiezan a recibir un salario por el trabajo productivo que llevan a cabo fuera de sus casas(4). Las mujeres también nos convertimos en proletarias industriales modernas pero con una brecha salarial de por medio (en la CAV está en torno al 15%) y seguimos trabajando de manera oculta para la familia (el porcentaje de excedencias pedidas por mujeres en la CAV para realizar labores de cuidados a hijos o familiares dependientes es del 84%-94%)(5). En los últimos tiempos el capitalismo global se está configurando en base a una mano de obra formada en su mayor parte por mujeres. Más de la mitad tienen empleos formales en los cuales en torno al 70% no es remunerado al completo, por si fuera poco, las mujeres dedican en el seno familiar una media de 31 a 42 horas semanales a trabajo doméstico. La migración tanto de hombres como mujeres se ha disparado como respuesta a los cambios en los mercados mundiales, pero es la mano de obra femenina (es decir, barata) la más solicitada(6). Esta mano de obra barata ocupa los trabajos peor remunerados en las condiciones más duras. Además obliga a transformar su modo de vida de manera drástica y hace a la familia totalmente dependiente del miserable sueldo que consigue en el extranjero. Liberalizar parte de la fuerza de trabajo de las mujeres no nos libera ni a las mujeres en general ni como clase, nos encadena a las pesadas cadenas de esclavitud asalariada. No obstante, saca a la superficie muchas contradicciones y nos convierte en el sujeto revolucionario principal. Por lo tanto, las mujeres trabajadoras migrantes estamos expuestas a tres sistemas opresivos muy relacionados entre sí: capitalismo, patriarcado y racismo(7). Estas trabajadoras se llevan la peor parte de cada sistema citado, como ejemplo tenemos el porcentaje de violaciones en el trayecto clandestino de México a EEUU y no deja lugar a dudas: el 80% son violadas en este intento desesperado por sobrevivir.

Siguiendo la formula dividir para oprimir(8), se ha conseguido crear una clase obrera en gran medida machista y racista convirtiéndose en polémica central el antagonismo racial o de género, desplazando así la lucha de clases y limitando el potencial de responder juntos al yugo que nos oprime. Es más, muchos proletarios han sido cómplices de la perpetuación de la opresión de género y racial, aferrándose al poder y privilegio que les ha otorgado sobre sus compañeras y compañeros no blancos.

El Estado moderno adquiere funciones de educador(9), mediante la educación formal que prepara a las nuevas generaciones para la vida adulta, refuerza positivamente a quienes obedecen y asimilan los roles y estereotipos acordes con la ideología burguesa y patriarcal sin oponer resistencia. Para garantizar la docilidad de quienes son sometidas y sometidos a este proceso de domesticación, se ampara en dos grandes pilares: el aparato legal y la opinión pública. Muestra reciente de la intervención legal que hace el Estado en estas cuestiones, tenemos la polémica reforma del aborto.

Por otro lado, la opinión pública labrada mediante los medios de comunicación de masas evidencia la militarización de las sociedades capitalistas contemporáneas(10). Utilizando imágenes como lenguaje discriminatorio y claramente ideológico los medios de comunicación crean todo una versión prácticamente unilateral de la realidad, cosificando a las mujeres, reforzando estereotipos machistas y representándolas por medio de los convenientes roles que pueden oscilar entre tradicionales claramente patriarcales o liberales burgueses. Los medios de comunicación así nos ofrecen la única “libertad” a la que podemos aspirar dentro del juego y respetando las normas que nos establecen: la libertad de elegir qué consumir.

De este modo, crean espejismos de igualdad para calmar todo potencial revolucionario, reúnen grupos de expertos (en masculino) para debatir y trazar lineas estratégicas con el fin de erradicar el inmoral “machismo”. Todo tipo de agresiones y vejaciones contra las mujeres por cuestión de su género evidencian la falsa efectividad de todos estos programas y campañas en pro de la “igualdad”. Nuestro deber como comunistas, es evidenciar la manipulación e incertidumbre constante a la que somos sometidas. Tenemos que dejar de mirar hacia otro lado y desde la autocrítica y el conocimiento de esta opresión relegada a un segundo plano, emprender el camino político que tenga como objetivo la abolición de la estructura de dominación de género que beneficiará a las más castigadas por la misma: a las mujeres de clase obrera.

Como nos advertía Kollontai hace ya más de un siglo, muchos socialistas al admitir la existencia de “problemas de género” aplazan la resolución de los mismos a cuando se logre establecer un orden social y económico nuevo(11). Nosotras no estamos dispuestas a supeditar la lucha contra una opresión por la otra, ya que ambas condicionan nuestra vida de principio a fin. Ante esta cómoda pasividad, de los supuestos socialistas o comunistas, nosotras decidimos luchar en todos los campos de batalla, llevando al terreno feminista nuestra idea radical de igualdad comunista, y viceversa.

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Nosotras, feministas proletarias, colaboramos, nos unimos y nos organizamos para vencer y superar las diferentes estructuras de dominación que nos oprimen, las hacemos nuestras creando nuestra intersubjetividad (fruto de las diferencias de las oprimidas)(12). En este proceso es indispensable el desarrollo paralelo y común del empoderamiento feminista y la conciencia de clase, incluso cuando la suma de ambas luchas haga salir a la superficie las contradicciones impuestas a las obreras; pues esta es la única manera de enfrentarlas y acabar con ellas. Para organizarnos en la lucha por la emancipación es incondicional que quienes tomen el liderazgo revolucionario o vanguardia, estén en continua interacción con las masas oprimidas en toda su heterogeneidad. Entender la interseccionalidad(13) de las oprimidas es clave para cumplir con esta tarea, pues más allá de la clase social, género y raza, se han desarrollado otras estructuras de opresión que condicionan nuestras relaciones sociales con sus consiguientes privilegios y la capacidad intrínseca de superarlas. Debemos dejar de ignorar esta diversidad ya que nos convierte en cómplices de la reproducción de las mismas estructuras contra las que luchamos y deja de lado la que debería ser nuestra característica principal: la solidaridad.

Es un trabajo de fondo y de gran carga educativa, que pretende cambiar y expulsar toda idea patriarcal impuesta de nuestras conciencias, por lo tanto no es suficiente con añadir a nuestra lista de puntos propagandísticos la tan en auge “perspectiva de género”, se trata de que toda la teoría y praxis comunista que dirige nuestras acciones sea también feminista.

En referencia al antagonismo de clase, es evidente, el proletariado revolucionario y las comunistas luchamos para destruir el papel sociopolítico de la clase antagonista, de la burguesía(14). Desde un punto de vista general, la lucha feminista, en cambio, no tiene como objetivo destruir el papel social de los hombres, sino una convivencia, aceptación y equidad entre géneros.

Los ecos del feminismo hegemónico hablan de igualdad, justicia y moral; conceptos peligrosamente individualistas que encajan con suma facilidad en la propagada liberal. Muchas luchas feministas radicales han cedido paso a la ideología burguesa, de este modo ha perdido el potencial liberador de las diferentes opresiones sufridas por quienes constituyen la masa de estas luchas. Han sido nuestras enemigas de clase, motivadas por un deseo de realización personal, quienes han liderado a las masas llenas de contradicciones de clase y raza tanto a nivel ideológico, teórico como político y todo esto ha sido posible por la ausencia de una oposición y alternativa proletaria efectiva. La diferencia entre ellas y nosotras es clara, aunque la opresión de género tenga un carácter interclasista, los recursos para hacerle frente que tenemos las trabajadoras no son comparables a los que tienen las burguesas. Ser burguesa, al igual que ser burgués, les da la capacidad de elegir por ejemplo, si tener una carrera académica o descendencia, y en última instancia un amplio grado de libertad dentro del patriarcado(15). Por lo tanto, toda reivindicación de masas en favor de los derechos políticos de la mujer, también son expresión y parte de la lucha general del proletariado por su liberación(16) .

Parafraseando a Marx(17), mediante la comprensión del sistema capitalista la clase obrera debe emprender una lucha contra él, esta lucha no necesita ser motivada por cuestiones morales, sino por una cuestión de interés propio de conseguir una vida buena y segura más allá del capitalismo, nunca una posición mejor dentro de él.

Luchar conjuntamente con las feministas burguesas puntualmente se torna imprescindible, ya que toda fuerza que pretenda derrocar al patriarcado nos beneficia, pero no debemos ignorar los peligros intrínsecos de estas alianzas por puntuales que sean. Experiencias antecedentes nos advierten de que si las feministas burguesas lideran la lucha contra la opresión de género, la “limpian” de las variables clase y raza(18). En el terreno práctico, esto se traduce en lo siguiente: la lucha acaba cuando sus privilegios peligran.

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Sin oponernos y ni mucho menos obstaculizar el camino reformista nosotras debemos construir nuestro propio camino hacia la emancipación total. Descubrirnos como mujeres oprimidas no nos vuelve débiles, nos fortalece y empodera con nuestras hermanas oprimidas; del mismo modo que descubrirnos como proletarias explotadas nos une a toda la clase obrera, refortalecidas para organizarnos políticamente hasta lograr romper todas las cadenas impuestas por el capitalismo y el patriarcado.

Notas:
(1)Dato tomado de: http://www.feminicidio.net/menu-feminicidio-informes-y-cifras
(2)Federici, S. (2004). Calibán y la bruja: Mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Madrid: Traficantes de Sueños.
(3)Davis, A. (2004). Mujeres, raza y clase. Madrid: Akal.
(4)Kollontai, A. (2002). El comunismo y la familia. Disponible en https://www.marxists.org/espanol/kollontai/comfam.htm
(5)Datos del informe estadístico de Emakunde del año 2013
(6)Bromma (2012). Exodus and Reconstruction: Working-Class Women at the Heart of Globalization. Disponible en: http://kersplebedeb.com/posts/exodus/
(7)Monzo, L., McLaren, P. (2015). Las Mujeres y la Violencia en la Era de la Migración. Disponible en: http://iberoamericasocial.com/las-mujeres-y-la-violencia-en-la-era-de-la-migracion/
(8)Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. Madrid: Siglo XXI.
(9)Gramsci, A. (2009). La política y el Estado moderno. Madrid: Diario Público.
(10)Marcuse, H. (1981). La agresividad en la sociedad industrial avanzada. Madrid: Alianza Editorial.
(11)Kollontai, A. (2011) Las relaciones sexuales y la lucha de clases. Disponible en: https://www.marxists.org/espanol/kollontai/1911/001.htm
(12)Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. Madrid: Siglo XXI.
(13)El Demonio Blanco de la tetera verde (2014). Interseccionalidad. Disponible en: https://eldemonioblancodelateteraverde.wordpress.com/2014/12/10/interseccionalidad/
(14)Zizek, S. (2013). El año que soñamos peligrosamente. Madrid: Akal.
(15)hooks, b. (2010). Mujeres negras: dar forma a la teoria feminista. Disponible en: https://www.marxists.org/espanol/tematica/mujer/autores/hooks/1984/001.htm
(16)Luxemburg, R. (2014). El voto femenino y la lucha de clases. Disponible en: https://www.marxists.org/espanol/luxem/1912/mayo/12.htm
(17)Heinrich, M. (2008). Crítica de la economía política. Una introducción a El Capital de Marx. Escolar y Mayo Editores: Madrid.
(18)Barroso, J. M. (2014). Feminismo decolonial: una ruptura con la visión hegemónica eurocéntrica, racista y burguesa. Entrevista con Yuderkys Espinosa Miñoso. Disponible en: http://iberoamericasocial.com/feminismo-decolonial-una-ruptura-con-la-vision-hegemonica-eurocentrica-racista-yburguesa