A20ko hauteskunde-fartsaren aurrean: burgesiari BOIKOTA

Badatoz berriro ere hauteskundeak eta frakzio eta klase-sozial guztiak, behargin-klasea izan ezik, kapitalismoan duten egoera hobetzeko lehiatzen ari dira; lehia horretan funtsezkoa izanik bakoitzaren klase-interesak gizartearen interes gisa azaltzea, langile masa handien babesa (boz bezala) eskurtazeko aldera. Hortaz, hauteskunde hauetan lor daitekeen gauza bakarra beste klase-sozial arrotzekiko proletalgoak duen menpekotasun politikoa are gehiago sendotzea da. Horregatik, abenduaren 20an boikota izango da jarrera iraultzaile bakarra.

Hala ere, horrek ez du esan nahi edozein boikot deialdiak iraultzailea izan behar duenik nahi eta nahi ez, hau da: boikota proletalgoaren indepentziarako eta, hortaz, jarrera iraultzailea izateko beharrezko baldintza bada ere, ez da nahikoa. Argi baitago boikotak berak bakarrik ez duela independentzia politikoa eskuratuko eta hori lortzeko modu bakar bat dagoela: Alderdi Komunistaren berreratzea.

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Kartelaeusk

Comunicado de KIMETZ frente a las inminentes elecciones burguesas.

urna1-282x300Un año más los tambores que vaticinan la llegada de las elecciones vuelven a sonar. Los diferentes partidos políticos vuelven a ponerse, una vez más, en pie de guerra, quedando supeditados a sus respectivas campañas y propagandas electorales. La dicotomía que acompaña a los entremeses electorales no ha cambiado ni un ápice. Todos, desde los partidos que velan por los intereses y la explotación del imperialismo español hasta los representantes de la pequeña-burguesía y la aristocracia obrera, nos prometen el tan ansiado cambio político y económico que tanto convendría a la clase obrera. Es el mismo guion de siempre. El parlamentarismo es, como no podía ser de otra manera, la piedra angular para todos los Partidos políticos burgueses, a pesar de que los resultados que se obtienen mediante dicha práctica manifiestan tajantemente que quedan completamente repudiadas en cada acto electoral por los amplios sectores populares. Tan cierto como esto último es que el mero hecho de repudiarlas no conlleva al triunfo político por parte del proletariado, ni tan siquiera a trasladar la intranquilidad a la clase dominante, la abstención es parte activa en las elecciones desde años, pero con ello no basta. Lo que si traslada todo esto es que el parlamentarismo se ha convertido en una vía muerta para el proletariado, o como mínimo, en un procedimiento menos transcendente y vital que para los idearios burgueses, como lo demuestran los principios fundamentales del comunismo. Por todo ello, los comunistas rechazamos completamente el parlamentarismo (ideología burguesa que dona todo el poder al parlamento), pero no el trabajo parlamentarista, utilizándolo no como principio absoluto o dogma, sino como tendencia de un momento concreto.

Por una parte, la era del dominio del capital financiero, acarrea la concentración de Capital en pocas manos, acentuando las tendencias militaristas y ultrarreaccionarias del Estado monopolista español. El militarismo español, subordinado a los intereses de los imperialistas norteamericanos y británicos, responde a la necesidad de los mismos oligopolios estatales de aumentar la explotación dentro de sus respectivas fronteras nacionales (implantación de la jornada laboral de 10 horas y decrecimiento de la tasa salarial), así como la agudización del expolio de los países periféricos en aras de los imperialistas que necesitan reproducir plusvalía a costa de la sobreexplotación de la clase obrera de las colonias. En cuanto a la situación de la clase obrera de los centros imperialistas, la reacción y el aumento de la represión representan el abandono de los principios democráticos burgueses contra el aplastamiento del movimiento obrero ascendente. Es decir, la necesidad de asegurar la fluidez de la tasa de acumulación y las dificultades a la hora de valorizar el Capital debido a la caída tendencial de la tasa de ganancia suponen, como hemos dicho, por una parte ampliar, más aún, la jornada laboral y por otra amplificar la explotación de los trabajadores. De ahí que las contradicciones capitalistas encuentren su punto de ebullición cuando más desarrollado se encuentra el mismo capitalismo. Teniendo en cuenta la vital importancia que tiene la reproducción de la acumulación de Capital y las dificultades que encuentra la burguesía en torno a la valorización del mismo, los capitalistas NO están dispuestos a hacer ninguna concesión relevante a la clase obrera, de ahí que la democratización de las instituciones resulte pura apología del utopismo más aberrante. Lo que significa que la burguesía monopolista no puede, a día de hoy, conceder reformas, ni cambiar su propia dinámica (y menos a través de peticiones a través del parlamento) por lo ya explicado.

Que el capitalismo se encuentre en su fase superior no conlleva obligatoriamente la renuncia por parte de los y las comunistas al uso de las instituciones parlamentarias. Del estudio del materialismo histórico se emana que cuando las condiciones subjetivas, es decir, cuando los aspectos relacionados con el nivel de conciencia política y de organización de las masas y con la disposición de éstas para la lucha política se traducen en debilidades, en formas muy embrionarias de lucha espontánea y margen legal de actuación, es en ese momento cuando el referente revolucionario de la clase obrera podría (y decimos podría, ya que deberían cumplirse unas condiciones más concretas para ello) aprovechar el Parlamento reaccionario de cara a dirigir su propaganda a los elementos más conscientes de la clase trabajadora, teniendo como objetivo el desenmascaramiento del parlamento como un burdo y limitado instrumento de la burguesía. Si el Parlamento solo se limita a dirigir la propaganda hacia sectores obreros con conciencia de clase-en-sí, el uso de este para fines desclasados es completamente inútil, es decir, las grandes masas proletarias no van a adquirir conciencia revolucionaria, mediante la propaganda y agitación dentro del parlamento, ya que las promesas son insuficientes cuando de lo que se trata es de ganarlas para el proceso de la revolución socialista. Lo que significa que el parlamento no puede servir como medio de acumular fuerzas de cara a organizar la revolución socialista. Y hay que añadir (e insistir), además, que la propia táctica electoralista es extremadamente inútil cuando la clase obrera carece de un dirigente verdaderamente revolucionario y de vanguardia, cuando no existe un Partido leninista de nuevo tipo capaz de constituirse como referente para elevar el nivel de conciencia política y organización de las masas, por llevarlas al combate contra la explotación y por el socialismo.

Y es en esas circunscommunist_party_of_india_maoisttancias en las que nos encontramos actualmente en el Estado español; desde la liquidación del PCE en 1956 (que venía de mucho antes) y su caída al eurocomunismo socialdemócrata, la inexistencia de un Partido verdaderamente de comunista y revolucionario (valga la redundancia) se ha convertido en realidad. No solo es real la inexistencia de tal Partido, sino también las limitaciones históricas que aún siguen arrastrando las diferentes organizaciones revisionistas. Tales limitaciones, el dominio del revisionismo sobre el marxismo y la ausencia del Partido Comunista son evidentes razones que hacen superfluos y disparatados los intentos de presentarse a las elecciones estatales, autonómicas y municipales. Si nos centramos en la secuencia de elecciones que se han convocado para este tramo final de año, podemos apreciar la novedad en la participación de las “candidaturas de unidad popular”, candidaturas que han ido gestándose aparentemente por el descontento popular, pero que no acaban (ni, se podría decir, empiezan) de profundizar en la ruptura con el Régimen del 78 y con la dictadura del capital monopolista español, siendo por el momento protectores fieles de la legitimidad del Estado burgués. Con esto queremos expresar, que si hoy por hoy estas “candidaturas por la unidad popular” no poseen ni tan siquiera un mínimo deseable para poder ser respaldadas, es debido a la configuración de la correlación de fuerzas vigente. Aunque tuviesen la suficiente fuerza para ganar las elecciones y hacer reformas desde el gobierno, estas reformas no estarían orientadas sino al perfeccionamiento del aparato estatal burgués, consiguiendo ampliar el grado de consenso social entorno a la dominación burguesa y mejorando la extracción de plusvalía, especialmente en la periferia. La famosa ruptura del Régimen del 78 que propugna Podemos no es sino el intento de plasmar lo mencionado en la línea previa, el perfeccionamiento de la dominación burguesa sobre el proletariado, tanto a nivel local como internacional mediante la práctica imperialista. Ahora bien, es cierto que partidos como EH Bildu, Podemos o IU representan a sectores sociales diferentes al del PP, PSOE, PNV o VOX; mientras que unos representan los intereses de la burguesía monopolista más abiertamente reaccionaria (o burguesía no monopolista en el caso del PNV), los otros representan los de la pequeña burguesía y aristocracia obrera. No obstante, tanto la aristocracia obrera como la pequeña burguesía necesitan del crecimiento económico del monopolismo para formar parte del reparto del pastel de la explotación y el expolio de la periferia, por lo que conjugan perfectamente con los intereses y necesidades de la burguesía en general, ya que forman parte de sus entrañas (en el caso de la aristocracia obrera, si bien materialmente es una facción proletaria, su situación privilegiada con respecto del resto de la clase les lleva a tener intereses comunes con la burguesía contra el proletariado revolucionario). Por ello, la única salida posible para el proletariado es la revolución social que le conduzca a la toma de poder. Pero tengamos claro que ni las reformas, ni el sometimiento de nuestra independencia como clase a intereses ajenos al proletariado nos llevará a nada más que a consumar una derrota más ante el enemigo. Lo que, en cambio, si acercará al proletariado hacia la victoria es la rotunda clarividencia de trabajar por la reconstitución del Partido Comunista, como reflejo de que para una guerra social, política e ideología contra la burguesía urge una maquinaria impecablemente revolucionaria por parte del proletariado.

Ante esta dramática situación, las tareas primordiales de los y las comunistas del Estado español adoptan un carácter interno, es decir, la necesidad de reconstituir la cosmovisión marxista en base a superar las limitaciones del pasado, añadir nuevas cuestiones teórico prácticas y poder reconstituir posteriormente, el cuerpo político del marxismo, el Partido Comunista.

¡¡¡LA BURGUESIA SEDUCIENDO CON EL PARLAMENTARISMO,

EL PROLETARIADO ORGANIZANDO LA REVOLUCIÓN!!!

В. Холуев. Солдаты революции

ABSTENTZIO ERAGINKOR ETA KONTZIENTEAREN ALDE EUROPAR HAUTESKUNDEEN AURREAN

http://plataformaabstencionactiva.blogspot.com.es/

europa-euskGutxika iristen ari da distirarik gabeko Botereak, Botere zaharrak, oligarkia finantzariaren, elite ekonomikoen, inperialismo harrapariaren eta interes monopolisten botereak, klase zapaltzailerentzat garaipen eguna eta behargin-klasearentzat eta geruza herrikoientzat galera eta frustrazio eguna bihurtzeko joera duen ekitaldiaren oihartzuna deitzen duen data.

Behargin-klasearen egungo egoera ez da inola ere oso argitsua, baina egia ere bada  hauteskunde-zirkuak urtetik urtera ezinikusi eta atsekabe gehiago sortzen duela. Burgesia europarrak lasterka erreakzionatzea eragiten duen jarrera da hau, abstentzio arrisku handi batek sistemaren legitimazioan dudarik gabe eragina baitu, hautestontzietan irudikatuz klase txiroenak pairatzen ari diren sekulako aspertzea, esplotazio- eta murrizketa-politika jarraituen ondorioz.

Instituzio burgesen aurpegia garbitzeko eta beren funsgabeko izaera demokratikoarekin liluratzeko, Estatu burgesak berak alderdi politiko, mugimendu, antolakunde eta bestelako egitura berrien sorkuntza suspertzen du, kokapen aberkoi eta bakegileekin behargin-klasea eta herriaren nahigabe maila altua engainatzeko asmoz. Espainiar Estatuan, badira hainbat alderdi ezkertiar edo aurrerakoiak egungo panorama politikoan krisi ekonomikoak sortzen duen etsipena biltzera deituak. Protagonismo osoa hedabide pribatuetan eskuratu ondoren, beren egiteko nagusia behargin-klaseari eta geruza herrikoiei boto-eskukada ateratzea da, burgesiaren interesen alde zuzenean edo zeharka emateko.

Inperialismoa orokorrean eta europarra bereziki, krisi goren eta bortitz batean dago murgilduta, irtenbiderik aurkitzen ez duen krisi ekonomiko baten bidez agerraraziz eta urtetik urtera esplotazio eta miseria olatu handiagoa bultzatzen duena; beti berdinak, langileak, kaltetzen dituen zurrunbiloa. Krisi ekonomikoak ezinbestean denez, krisi politiko nabarmena ekarri du, klase politiko burgesa salatua, seinalatua eta gaztigatua izaten ari da; horregatik garrantzitsua da atsekabe hau guztia logika burgesaren erabateko gaitzespenean amaitzea, abstentzio eraginkor eta kontzientearen bitartez hauteskunde burgesen aurrean.

Ez dago behargin aukerarik hauteskunde hauetarako, inperialismo europarrak ez du behargin-mugimenduaren garapena baimentzen, ez gara ezkertiarrak, ez gaude hauteskundeen aurka berez, behargin-klasearen benetako Alderdi batek parlamentuan eta hauteskundeetan parte hartu behar duenaren uste osoa dugu, guztiz boikotatuz boterearen eskuratzea berehalakoa den unean. Baina hauteskunde hauetan eta bereziki Estatuan ez dago baldintza horiek betetzen dituen Alderdirik, inperialismo europarraren legitimatzaile diren hauteskunde hauetan behargin aukera bakarra abstentzio eraginkorra izanik.

Krisi iraultzaile unibertsaleko memento hauetan, egiteko funtsezkoenak proletalgoa iraultzarako prestatzean eta heztean lan egitearenak dira, erabat eta zeharo arbuiatuz antolakunde iraultzaileak lan parlamentariaren atal eta honen zerbitzura ipinitako elementuan bihurtzea.

Herriaren nahigabe osoa, behargin-amorru hori guztia ezin da alferrikako bozka batekin lasaitu, sasiko hautestontzi batzuekin, burgesiaren asmoak eta langileriaren etorkizun nekeza ezertan aldatuko ez duen ekintza batekin. Krisi honetatik irteteko bidea ez dator boto-txartela oportunistaren eskutik, krisiaren gainditzea kapitalismoaren gainditze berari dagokio, bere suntsipenari eta harreman ekonomikoen eraldaketa sakonari.

Europar hauteskundeen aurrean abstentzio eraginkor eta kontzientea, herriaren atsekabearen aurrean propaganda komunista zabaldu eta antolakuntza iraultzailea indartu.

POR LA ABSTENCION ACTIVA Y CONSCIENTE ANTE LAS ELECCIONES EUROPEAS

europa-euskPoco a poco se acerca la fecha en la que el deslucido y viejo Poder, el Poder de la oligarquía financiera, de las élites económicas, del imperialismo rapaz y de los intereses monopolistas reclaman la repercusión de un acto que tiende a convertirse en un día de victoria para la clase dominante y de perdida y frustración para la clase obrera y las capas populares.

La actual situación de la clase obrera no es en ningún caso demasiado luminosa, pero es también tan cierto que el circo electoral año tras año obtiene cada vez mayor animadversión y descontento. Actitud ésta que hace reaccionar apresuradamente a las burguesías europeas, ya que un alto riesgo de abstención repercute indudablemente en la legitimización del sistema, plasmando en las urnas el monumental hartazgo que las clases más desfavorecidas están padeciendo con las continuas políticas de explotación y recortes.

Para lavar la cara de las instituciones burguesas y encandilar con su infundado carácter democrático, el propio Estado burgués estimula la creación de nuevos partidos políticos, movimientos, organizaciones y demás estructuras que desde posiciones patrióticas y conciliadoras pretenden engañar a la clase obrera y al alto número del descontento popular. En España, existen diversos partidos izquierdistas o progresistas llamados a aglutinar parte de la desilusión que la crisis económica motiva en el panorama político actual. Tras haber alcanzado todo su protagonismo en los medios privados de comunicación, su principal cometido reside en arrancar un puñado de votos a la clase obrera y a las capas populares para entregarlas directa o indirectamente en favor de los intereses de la burguesía.

El imperialismo en general y el europeo en particular está sumido en una brutal y superior crisis, manifestada ésta en una crisis económica que no encuentra salida alguna y que año tras año impulsa una mayor oleada de explotación y miseria; torbellino que acaba damnificando siempre a los mismos, a las trabajadoras y trabajadores. La crisis económica ha provocado como no puede ser de otra forma una notoria crisis política, la clase política burguesa está siendo acusada, señalada y denunciada; es por ello por lo que resulta importante que todo ese descontento popular desemboque en la desaprobación total de la lógica burguesa, por medio de la abstención activa y consciente frente a las elecciones burguesas.

No hay ninguna opción obrera para estas elecciones, el imperialismo europeo no permite un desarrollo del movimiento obrero, no somos izquierdistas, no estamos en contra de la elecciones per se, estamos convencidos de que un verdadero Partido de la clase obrera puede y debe participar en el parlamento y en las elecciones, boicoteándolas categóricamente una vez que la conquista del poder sea inminente. Pero en estas elecciones y especialmente en el Estado no hay Partido que cumpla esas condiciones, por lo que la única opción obrera en estas elecciones, legitimadoras del imperialismo europeo, es la abstención activa.

En estos momentos de crisis revolucionaria universal, las tareas primordiales son las de trabajar en la preparación y educación del proletariado para la revolución, rechazando total y categóricamente en convertir a las organizaciones revolucionarias en apéndices del trabajo parlamentario y en un elemento puesto a su servicio.

Todo el descontento popular, toda esa ira obrera no puede ser sosegada por un voto inútil, por unas urnas ilegítimas, por un acto que no hará cambiar ni un ápice las aspiraciones de la burguesía y el penoso futuro de la clase trabajadora. La salida a esta crisis no viene de la mano de la papeleta oportunista, la superación de la crisis corresponde a la propia superación del capitalismo, a su destrucción y a la modificación profunda de las relaciones económicas.

Frente a estas elecciones europeas abstención activa y consciente, ante el descontento popular extender la propaganda comunista y fortalecer la organización revolucionaria.